POLITICA INTERNACIONAL del PRD
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La presente propuesta sobre el eje de POLITICA INTERNACIONAL DEL PRD se corresponde con algunas iniciativas tomadas desde el año 2009 por el Foro Renovador en relación a la solidaridad con la reorientación del proceso democrático en América Latina.
Una apuesta por la esperanza ___________________________________
Consideraciones y Propuestas del Foro Renovador sobre la Política Internacional del partido a ser presentadas
al Congreso José Francisco Peña Gómez
El Partido Revolucionario Dominicano fue fundado el 21 de enero del 1939 en El Cano, La Habana, Cuba, a iniciativa de Cotubanamá Henríquez, quien lo quiso asimilar al entonces pujante Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) al que pertenecía, cuya doctrina “nacionalista revolucionaria” o populista, primó en el planteamiento ideológico inicial del PRD.
En Mazo del año 1941 se celebró, en la Universidad de La Habana, Cuba, el primer congreso de fundación del PRD, el cual eligió a Juan Isidro Jiménez Grullón, como Secretario General; Juan Bosch, como Delegado ante las Seccionales; Dr. Leo Virgilio Mainardy, en Puerto Rico; Luis F. Mejía, en Venezuela y Juancito Díaz, en Nueva York. En el año 1950 se celebró en la residencia de Juan Bosch en La Habana el segundo congreso, donde emerge Juan Bosch como líder indiscutible.
Desde su fundación, y en el exilio, los fundadores del PRD comenzaron a establecer niveles de relaciones Internacionales con los gobiernos de Cuba, Venezuela y Guatemala, estableciendo contacto para enfrentar la Tiranía de Rafael Leonidas Trujillo. Dichas relaciones fueron principalmente con el Partido Revolucionario Cubano, Acción Demócrata en Venezuela, el Movimiento Revolucionario de Arevalo en Guatemala, La Alianza Popular Americana (APRA) en Perú, el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Bolivia y el movimiento “Justicialista” de Argentina, presidido por Perón. Todos se enmarcaban en término político dentro del “nacionalismo revolucionario” de la época también denominada como “izquierda democrática”, cuyos movimientos se desarrollaron básicamente después de la Segunda Guerra Mundial.
Si bien es cierto que desde el exilio en la Habana, Cuba, los forjadores del PRD, con Juan Isidro Jiménez Grullón y Juan Bosch a la cabeza, comenzaron a forjar una línea de relaciones internacionales con todos los movimientos democráticos de la época fue con la llegada del PRD al país, el 05 de Julio de 1961, después del ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo, donde una comisión de dirigentes del PRD integrada por Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, que el PRD sintió la necesidad de profundizar las relaciones internacionales con todos los partidos, movimientos y gobiernos democráticos de la década del 60 (sesenta) y muy especialmente de América Latina; los cuales impulsaron importantes jornadas de lucha por el establecimiento de la democracia.
En ese proceso de lucha por la instauración de las libertades públicas y la democracia, el Partido Revolucionario Dominicano, junto al Movimiento Popular Dominicano, el Movimiento Revolucionario 14 de Junio y el movimiento social, jugaron un papel trascendente tanto en el plano interno como externo, cuyas jornadas fueron encabezadas por su principal líder en ese momento, Juan Bosch y por quien emergía como uno de los líderes de la época, el joven José Francisco Peña Gómez. Estas dos figuras de la política nacional establecieron una cruzada nacional e internacional en coordinación con otros líderes de América Latina y el mundo, para detener a los gobiernos dictatoriales que dominaban la región de la década de los 60s y los 70s. La importancia de estas relaciones internacionales se pusieron de manifiesto después del golpe de Estado al gobierno presidido por Juan Bosch, el 11 de septiembre de 1963, ya que tanto el depuesto presidente Bosch, exiliado en Puerto Rico, y José Francisco Peña Gómez, en el país, junto a los dirigentes del MR-1J4, el MPD, el Partido Socialista Popular y otros líderes cívicos y militares iniciaron una jornada internacional de movilización denunciando el golpe de Estado, que finalmente trajo como consecuencia el estallido de la Guerra de Abril de 1965 y la posterior segunda Intervención militar de los Estados Unidos a la República Dominicana el 28 de abril del mismo año.
Poco después de los acontecimientos de la Revolución de Abril, encabezada por el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, (constituido en presidente de la república en armas quien se había juramentado como miembro del PRD) se celebraron en el año 1966 las elecciones generales, “ganándolas” Joaquín Balaguer a Juan Bosch y el PRD, con el país semiocupado por las tropas interventoras norteamericanas. A partir de ese momento el país comenzó a vivir una especie de semidictadura que desconocía todo el derecho a disentir de la oposición, lo que generó en el suelo patrio una cacería de brujas y de crímenes selectivos, encarcelamientos y exilios contra los líderes del PRD y de la izquierda, que obligaron al PRD a lanzar nuevamente una jornada internacional de protestas ante partidos y gobiernos de América Latina, Estados Unidos, Europa y África, denunciando esos acontecimientos que se daban en la República Dominicana.
En esta jornada jugó un papel trascendente el Dr. José Francisco Peña Gómez, estableciendo relaciones con quienes como los Liberales de Washington y el mundo europeo, muy especialmente con los líderes de la Internacional Socialista, liderado por Willy Brand, de Alemania, entre otros, y asumiendo la afiliación del PRD a la social democracia que en América Latina representaba fundamentalmente el partido Acción Demócrata de Venezuela, con Carlos Andrés Pérez a la cabeza y el PRI de México.
Cabe señalar que la social democracia, en medio de los dos polos que se disputaban la hegemonía del mundo, llámese Los Estados Unidos y el desaparecido Bloque de la Unión Soviética, venía a ser un punto intermedio en medio de la Guerra Fría en la que se encontraba el mundo. Es, sin lugar a dudas, esa política internacional desarrollada por Peña Gómez, muy especialmente a partir de la salida de Juan Bosch de las filas del PRD en el mes de septiembre de 1973, que permite que los nuevos líderes del partido blanco establecieran una coordenada internacional que hizo posible que el presidente Balaguer detuviera el estado de inseguridad y de crímenes que azotaba a la nación.
Precisamente orientando una correcta línea internacional, el PRD aperturó relaciones también con movimientos y partidos políticos de izquierda de América Latina y el mundo como el Frente Sandinista de Liberación Nacional, de Nicaragua, de corte marxista en esa época y hoy afiliado a la internacional socialista, el frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, de El Salvador. Ambos frentes se encontraban en lucha armada. También Peña Gómez mantuvo estrecha relaciones con el ex primer ministro de Cuba, Fidel Castro Ruz.
La correcta línea de relaciones internacionales de carácter integracionista orientada por los líderes del PRD en la década del 70 permitió que en las elecciones de 1978 el doctor Balaguer no se quedara con el gobierno sobre la base de un auto-golpe militar pues pretendía impedir el ascenso al poder de don Antonio Guzmán Fernández como presidente y el PRD. Con una participación destacada en ese momento del ex presidente de los Estados Unidos, el demócrata Jimmy Carter de los llamados Liberales de Washington y Carlos Andrés Pérez a la sazón Presidente de Venezuela, movilizaron todo el continente alrededor de la defensa a la voluntad popular de las elecciones del 16 de mayo de 1978.
Para el PRD, desde su fundación, las relaciones internacionales han sido fundamentales para su consolidación y desarrollo. Peña Gómez, en su momento, produjo los reajustes necesarios estableciendo las más amplias relaciones con todos los sectores políticos progresistas de América Latina, Estados Unidos, Europa, África y Asia teniendo contacto con líderes de la dimensión de Nelson Mandela, ex presidente de Sudáfrica y quien duró 27 años preso y prácticamente salió de la cárcel hacia la Presidencia, con el fenecido Líder Yasser Arafat de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Willy Brandt, fundador y líder de la Internacional Socialista y Fidel Castro entre otros. Estas Relaciones no solamente han servido en el plano político sino también en intercambios culturales y educativos en donde centenares de jóvenes han sido favorecidos con becas para estudiar en diversas universidades del mundo como también en el plano humanitario. Muchos compañeros han sido enviados a grandes centros hospitalarios del extranjero a tratarse problemas de salud.
Las décadas de los 80 y los 90 se caracterizaron por una globalización implacable de los procesos económicos y culturales. Toda esa política sacudió al mundo. En la década de los 80 se produjo el derrumbe del bloque de la unión soviética y su partido comunista con Mijail Gorbachov, desapareciendo el bloque socialista e instaurándose en el mundo el predominio unipolar de los Estados Unidos de Norte América, dando paso a un desequilibrio casi por más de una década en las decisiones de los grandes centros de poder de la humanidad. Con este predominio de los Estados Unidos algunos intelectuales de orientación Conservadora como también algunos seudo liberales llegaron a afirmar en diversos artículos de opinión y textos que estábamos en presencia del fin de las “ideologías”. Ciertamente se había producido un reflujo en todo el movimiento democrático liberal y de izquierda de América latina y el mundo, arropado por un conjunto de victorias electorales de muchos gobiernos de cortes conservadores y algunos socialdemócratas. Algunos estudiosos de la geopolítica mundial han establecido que estamos en presencia del fin del mundo unipolar y el surgimiento de un mundo multipolar.
Cabe destacar que a partir del Consenso de Washington los grandes grupos económicos y financieros del mundo comenzaron a aplicar un recetario de política económica bajo la corriente conocida como neoliberalismo, privatizador de las empresas públicas, a través de los grandes órganos crediticios internacionales como el Banco mundial, el FMI y otros, cuyas recetas económicas produjeron situaciones de ingobernabilidad en muchos países del denominado tercer mundo incluyendo algunos con gobiernos afiliados a la socialdemocracia y otros al social cristianismo, desgastando a muchos de sus líderes, situación que la vivimos en la República Dominicana.
Ante esta ola de política neoliberal y sus consecuencias, el extinto José Francisco Peña Gómez en la Internacional Socialista y otros foros internacionales, advertía de lo que estaba pasando en el continente y muy especialmente en la región de América latina con gobiernos de afiliaciones socialdemócratas y socialcristianas que venían atravesando por serias dificultades.
Esta política económica, que incrementó la inequidad social, desató una oleada de protestas y convulsiones sociales en todo el continente que, junto a elevados niveles de corrupción y el narcotráfico pujante, produce un despertar en una parte importante del movimiento político social de América latina y el mundo. Precisamente en el año 1998 se produjo la muerte del doctor José Francisco Peña Gómez y ya en América Latina se advertía un agotamiento de los partidos que se alternaban en el poder y el debilitamiento de sus liderazgos. Con ello se apuntaló el resurgimiento de la izquierda como opción de poder. Algunos movimientos guerrilleros devinieron en partidos y movimientos electorales y emergieron otros nuevos, y se ha producido un viraje hacia la izquierda en el plano político, económico y social. Dicho viraje se expresa también en el surgimiento del primer presidente de color de los Estados Unidos.
A este cuadro sobrevivió el presidente de Colombia Álvaro Uribe que es de la derecha más atrasada, ya que en Colombia se da un fenómeno muy particular que es la existencia de las guerrillas FARC y el ELN, así como los grupos paramilitares. Más que por razones económicas, su política de seguridad ciudadana y de reducción de las guerrillas y de dichos grupos paramilitares, le granjeó importantes niveles de popularidad.
La celebración del Congreso José Francisco Peña Gómez, tercero del PRD y primero en la República Dominicana, ocurre en el marco de una situación internacional expresada en una crisis financiera en los Estados Unidos de Norteamérica que se extendió en el mundo, la cual no tiene solución a corto plazo. Se ha elevado la pobreza y el desempleo. Estudios revelan que pudiera ser por varios años. El comercio internacional, conforme a datos del Banco Mundial descendió en un 11% producto de la caída de las importaciones de las economías avanzadas, lo que ha generado una caída de la materia prima sobre todo del petróleo. Europa se ha convertido en zona de inestabilidad, incluso las políticas de ajustes y rescates no garantizan que la estabilidad económica volviera pronto sobre todo con las constantes devaluaciones y reevaluaciones de las monedas.
En el caso de América latina la economía tubo una marcada diferencia con relación a la economía de los países desarrollados ya que el impacto no ha sido tan agudo debido a que no cayó drásticamente la demanda interna ni la externa. Esto se debió a que la generalidad de los gobiernos habían puesto en marcha, antes del estallido de las crisis, políticas de redistribución de riquezas y de diversificación de sus mercados.
De acuerdo a cifras del Banco mundial se estima que 60 millones de Latino americanos dejaron la pobreza entre el 2002 y el 2008, entre 9 y 10 millones de personas producto de la crisis se volvieron pobres en el 2009. Ese último fenómeno alcanza su mayor porcentaje en México por asumir este último el viejo modelo de recetario neoliberal. El incremento del nivel de pobreza hubiese sido mayor si no fuera por el hecho de que los gobiernos de América latina de corte progresista rompieron con la vieja tradición del pasado y fortalecieron los programas de asistencia sociales y se estima en consecuencia que el número de pobres se reducirá positivamente para finales del presente año. Hay que destacar que sólo México sigue los parámetros del pasado en materia de economía, por ejemplo el TLCA vinculado solamente a los Estados Unidos junto al abandono de su agricultura generando una dependencia alimentaria.
Este cuadro de agudización de esta crisis mundial favoreció la victoria electoral de Barack Obama en los Estados Unidos de Norteamérica, quien producto de la crisis financiera provocada por lo que Ignacio Lula, presidente de Brasil, llamó “economía de casino”. La misma fue impulsada sobretodo por los sectores más conservadores de la política americana a través del partido republicano. Eso, entre otros factores de menor trascendencia, posibilitó que un hombre de color ganara por primera vez la presidencia de los Estados Unidos en toda su historia como nación.
En América Latina los gobiernos de corriente progresista o de izquierda han cambiado el mapa político de la región desde 1998 con la victoria de Hugo Chávez hasta nuestros días con una serie de victorias electorales sucesivas en Sur y Centroamérica. Estas victorias han sido el resultado del rechazo a las políticas neoliberales (a las que Juan Pablo II calificó de capitalismo salvaje) que ha fracasado, que es inhumana. En ello ha influido la desatención de parte de los Estados Unidos a la región y la política guerrerista aplicada por la administración Bush. Recuérdese que por primera vez en la historia de la OEA, Ëstados Unidos no pudo imponer al secretario general.
Es entonces en medio de este cuadro y de los propios antecedentes históricos que ha tenido el Partido Revolucionario Dominicano desde su fundación hasta la fecha, en los diferentes momentos políticos de su existencia a lo largo de sus 71 años de fundación, es que somos partidarios que el Congreso José Francisco Peña Gómez tiene que relanzar su política internacional y en tal motivo planteamos lo siguiente:
Propuestas:
1. La línea internacional del partido, a partir de las condiciones históricas de nuestro país y su ubicación geopolítica, se fundamenta en los principios de:
a) Fortalecer los esquemas de integración de los países del tercer mundo con el propósito estratégico de reducir las desigualdades entre las naciones y fortalecer las soberanías nacionales, independencia y autodeterminación de los pueblos.
b) La amistad, la equidad, la solidaridad y la mancomunidad.
c) La amplitud y multilateralidad, con acento en las posiciones de centroizquierda.
d) La defensa del medio ambiente y los recursos naturales.
e) La superación de las grandes desigualdades entre las naciones.
f) El entendimiento con la vecina república de Haití sin menoscabo de las soberanías y las identidades de las dos naciones y pueblos. Reconociendo que las relaciones, luego de la catástrofe del pasado 12 de enero, se han estrechado. Sin embargo, por los largos años de confrontaciones entre ambas naciones, se requiere la confirmación de una política de Estado de mayor alcance en la que respetándonos nuestros espacios, soberanías y diferencias culturales desarrollemos una política migratoria adecuada así como de cooperación reciproca en términos económicos, social, institucional y político. Así podríamos evitar futuras y lamentables confrontaciones.
2. Que el PRD reafirme su afiliación a la Internacional Socialista como entidad que agrupa a nivel mundial a la mayoría de los partidos y agrupaciones socialdemócratas.
3. Relanzar las relaciones en la región latinoamericana a través de los diversos ejes de integración política como son la COPPPAL y el Foro de Sao Paulo. En el caso del Foro de Sao Paulo, es preciso señalar que la mayoría de los partidos y movimientos progresistas y de izquierda que hoy dirigen la mayoría de los gobiernos de Sur y Centroamérica pertenecen al mismo. Dicha relación no debe ser testimonial si no real.
4. En el plano interno la Secretaria de Asuntos Internacionales del PRD tiene que fortalecer el trabajo de las seccionales en el exterior creando un Departamento para definir políticas y coordinar planes y programas con las mismas.
5. De igual manera, ese departamento debe propiciar que las seccionales jueguen un papel mucho más activo en la lucha que se libra en muchas partes del mundo contra los inmigrantes legales o ilegales.
6. Debemos lograr que este congreso establezca estatutariamente que en los organismos superiores de dirección exista un 15% de representación de las seccionales del exterior, similar al por ciento que aportan al producto interno bruto los dominicanos residentes fuera del país.
7. Promover acuerdos de cooperación y acercamiento entre los dominicanos residentes en ultramar y las instancias de poder político en el país. Este fue uno de los grandes sueños del Doctor Peña Gómez. Es el momento de convertir en “socios estratégicos” a la diáspora dominicana, y establecer vínculos empresariales entre la población migratoria, sus familias y los empresarios del país, especialmente pequeños y medianos, destacando las potencialidades, sinergias y oportunidades.
8. Crear departamentos especializados por regiones y por corrientes políticas. La magnitud de la crisis económica y financiera mundial obliga a una fuerza política con vocación de gobernar a diversificar sus relaciones internacionales para poder sacar mayor partida a los organismos de integración económica, política, militar y cultural mundiales y regionales. Por ello, es necesario fortalecer o seccionar con mayor eficacia el trabajo internacional creando en la Secretaría de Relaciones Internacionales departamentos especializados por regiones y por corrientes políticas. Es decir, tanto para las diferentes regiones geográficas (EEUU, Suramérica, Centroamérica, medio oriente, África, Europa, china, El Caribe, etc.) así como las corrientes de izquierda, centro izquierda y social demócrata. Con la especialización de dicho trabajo lograríamos tener un partido en capacidad de manejar de manera constante todos los temas de la agenda internacional.
9. Así como también crear una comisión para asuntos solidaridad política, humanitaria y educativa. Ello repercute en materia política, de asistencia en salud, de becas sobretodo para los jóvenes del partido y de otras instituciones de la sociedad.
10. Finalmente proponemos la celebración de una conferencia sobre el tema internacional con énfasis en la región latinoamericana y la caribeña en virtud de que el Congreso sólo puede trazar líneas generales y no puede profundizar lo suficiente.
Comisión Redactora:
Dr. Julio Peña,
Lic. Teodoro Jiménez,
Dr. Luis Felipe Rosa
Lic. Ernesto Zabala
Fuentes consultadas:
El PRD en 70 años de Historia Patria, del Dr. Tirso Mejía Ricart.
Documento base de la discusión del Foro de Sao Paulo del 2010
Banco Mundial